Origen y calidad

Los “Terra Alta”, unos vinos con garantía de origen y calidad certificada

Los egipcios fueron pioneros en atribuir la calidad de un vino a su origen. Casi 4000 años después, a mediados del siglo XX, el Arreglo de Lisboa (1958) definió la denominación de origen como el nombre geográfico que sirve para designar un producto, cuya calidad se debe en exclusiva o fundamentalmente al territorio que conforma una región determinada. La procedencia geográfica es, sin lugar a dudas, uno de los atributos más importantes que se consideran en la elección de un vino.

 

En Europa el vino es el producto pionero en materia de denominaciones de origen protegidas (DOP). El vínculo existente entre el producto y el territorio se explica a través del terruño (situación geográfica, geomorfología, climatología); los viñedos y las variedades de uva; la cultura (historia, tradición, saber hacer) y los tipos de vinos que gozan de este reconocimiento.

En todo el mundo, dónde el cultivo de la vid es posible, son tant enormes las posibilidades de interacción entre todos los elementos que caracterizan estos aspectos que es prácticamente imposible encontrar dos vinos finos iguales.

 

Hoy la Unión Europea establece las principales directrices que deben regir la GARANTÍA DE ORIGEN Y CALIDAD de los productos protegidos por una indicación geográfica o DOP, llamada tradicionalmente, en el caso de los vinos, “denominación de origen” (DO).

 

Son estos vinos los únicos que ofrecen información certificada sobre su procedencia geográfica y varios atributos cualitativos. Todos los requisitos que deben poder acreditar las bodegas y los vinos protegidos están recogidos en un documento único, el Pliego de Condiciones de la DO “Terra Alta”.