La Denominación de Origen Terra Alta se encuentra inmersa ya en la vendimia 2025. Después de dos años marcados claramente por la sequía extrema, si se cumplen las expectativas, este año la DO estará ante una campaña muy buena en cuanto a calidad, y con una cantidad que se aproximará bastante a la media de los últimos años que se espera alrededor de los 35 millones de kilos de uva.
Las lluvias vividas durante el otoño y la primavera han servido para que las plantas tuvieran suficientes reservas hídricas para hacer frente a las altas temperaturas, que han acelerado la maduración de la uva. La vendimia que acaba de iniciarse con la cosecha de algunas variedades de ciclo corto como el moscatel, el chardonnay y el sauvignon blanco, lo hace con un muy buen estado fitosanitario, puesto que enfermedades como el mildiu y la ceniza o plagas como el gusano de uva, la cryptoblaba o el mosquito verde no han provocado, de momento, daños a la cosecha gracias al control que se ha realizado desde la Agrupación de Defensa Vegetal del Consejo Regulador.
En cuanto a la variedad emblema de la DO Terra Alta, la garnacha blanca, se espera que el grosor de la cosecha empiece la próxima semana y lo hace con unas condiciones de maduración y calidad buenas, y manteniendo una buena acidez.
